<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="0.91">    <channel>        <title>Galaxia perdida    ---NGC 4535---</title>        <description><![CDATA[Un pequeño espacio virtual llegado desde NGC 4535, la galaxia perdida, donde verteré toda suerte de divagaciones, rayadas, idas de olla y frikezas.]]></description>        <link>http://shaiza.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Sun, 21 Jun 2009 12:37:03 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>No me comas, no tengo buen sabor!!</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/06/00090-no-me-comas-no-tengo-buen-sabor.html</link>            <description><![CDATA[&iquest;&iquest;Cuantas veces hemos visto a un personaje de dibujos animados gritando "A mi no!! no tengo buen sabor, tengo mucho pellejo y soy amargo!!"??<br /><br />Pues algo parecido hacen algunas plantas y animales.<br /><br />Hasta ahora ya se conoc&iacute;an estrategias como ser de colores chillones para que todos sepan que eres venenoso, la de tener mal aspecto para que no te coman, tener espinas, hojas duras y urticantes...<br /><br />Lo que no se conoc&iacute;a hasta ahora era una planta con tanta jeta como esta:<br /><br /><p style="text-align: center;"><img height="283" src="http://www.bbc.co.uk/worldservice/assets/images/2009/06/19/090619211956_sp_hoja_226x283.jpg" width="226" /></p><p style="text-align: center;">&nbsp;</p><p style="text-align: left;">A simple vista parece normal &iquest;no?</p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p><p style="text-align: left;">Vale, otra pregunta &iquest;Cuantas veces nos hemos despertado con pocas ganas de ir a clase o al trabajo y pensando en hacernos los enfermos para quedarnos en la camita?</p><p style="text-align: left;">Pues esta planta hace ex&aacute;ctamente eso. Lo que se ve ah&iacute; no son rastros de par&aacute;sitos ni infecciones. Es todo mentira, esa planta est&aacute; como una rosa. Lo que pasa es que finge estar enferma para tener mal aspecto y librarse de depredadores.</p><p style="text-align: left;">Al parecer es un descubrimiento reciente, pero eso no quiere decir que no lo vengan haciendo desde hace miles de a&ntilde;os.</p><p style="text-align: left;">&iquest;Te creias listo por enga&ntilde;ar a tu madre o a tu jefe fingiendo estar enfermo? &iexcl;&iexcl;Por favor... si hasta las plantas lo hacen!!</p><p style="text-align: center;">&nbsp;</p>]]></description>            <pubDate>Sun, 21 Jun 2009 12:35:00 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Lectura recomendada. Ustedes deciden si leer o no</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/06/00089-lectura-recomendada-ustedes-deciden-si-leer-o-no.html</link>            <description><![CDATA[<span class="postbody"><span style="font-size: 24px; line-height: normal;"><span style="color: blue;"><p style="text-align: center;"><img height="359" src="http://www.educa.madrid.org/web/saed.leganes/mate/mate2/imagenes/n%FAmerosB.jpg" width="480" /></p><br />SENSACI&Oacute;N DE PODER</span></span><br /><span style="font-size: 18px; line-height: normal;"><span style="color: darkred;">T&iacute;tulo original: The feeling of power &ndash; 1957</span></span><br /><br />Jehan Shuman estaba acostumbrado a tratar con las autoridades de laTierra, inmersa en continuas guerras. Era solamente un civil, perocreaba programas que en la direcci&oacute;n de computadoras de guerra losconsideraban del tipo m&aacute;s perfeccionado. En consecuencia, los generalesle escuchaban. Y los presidentes de comit&eacute;s del Congreso tambi&eacute;n.<br />En el sal&oacute;n especial del nuevo Pent&aacute;gono estaban reunidos miembrosde todos estos estamentos. El general Weider estaba quemado por elespacio y ten&iacute;a una boquita fruncida como un cero. El congresistaBrandt ten&iacute;a las mejillas lisas y los ojos claros. Fumaba tabacodenebiano con la expresi&oacute;n de quien sabe que su patriotismo es tannotorio que se le permiten tales libertades. Shuman, alto, distinguido,programador de primera clase, les miraba sin miedo. Les anunci&oacute;:<br />&mdash; Caballeros, &eacute;ste es Myron Aub.<br />&mdash; El que posee el curioso don que usted descubri&oacute; por puracasualidad -coment&oacute; el congresista Brandt, pl&aacute;cidamente- e inspeccion&oacute;con amable curiosidad al hombrecito de cabeza calva como un huevo.<br />El hombrecito, en respuesta, se retorci&oacute; los dedos con muestras deimpaciencia. Jam&aacute;s se hab&iacute;a encontrado ante gente de tanta categor&iacute;a.&Eacute;l era solamente un t&eacute;cnico de poca monta, no era joven ni viejo, hab&iacute;afracasado en todas las pruebas establecidas para descubrir a los mejordotados de la Humanidad y se hab&iacute;a colocado en una rutina de trabajo noespecializado. S&oacute;lo que el gran programador hab&iacute;a descubierto esepasatiempo suyo y ahora estaba d&aacute;ndole una tremenda importancia.<br />&mdash; Encuentro extremadamente infantil esta atm&oacute;sfera de misterio -observ&oacute; el general Weider.<br />&mdash; No lo creer&aacute; as&iacute; dentro de un momento -dijo Shuman-. Es algo delo que no debemos dejar que se entere cualquiera, Aub -hab&iacute;a un dejeimperioso en su modo de pronunciar aquel nombre monosil&aacute;bico, perohab&iacute;a que tener en cuenta que &eacute;l era el gran programador dirigi&eacute;ndose aun simple t&eacute;cnico-. &iexcl;Aub!, &iquest;cu&aacute;nto da nueve por siete?<br />Aub dud&oacute; un instante. Sus p&aacute;lidos ojos brillaron con d&eacute;bil ansiedad y contest&oacute;:<br />&mdash; Sesenta y tres.<br />El congresista Brandt enarc&oacute; las cejas y pregunt&oacute;:<br />&mdash; &iquest;Est&aacute; bien?<br />&mdash; Compru&eacute;belo usted mismo, congresista.<br />El congresista sac&oacute; su computadora del bolsillo, acarici&oacute; por dosveces sus bordes, la mir&oacute; sobre la palma de la mano, y volvi&oacute; aguardarla, diciendo:<br />&mdash; &iquest;Es &eacute;ste el regalo que nos ha tra&iacute;do para mostr&aacute;rnoslo, un ilusionista?<br />&mdash; Mucho m&aacute;s que eso, se&ntilde;or. Aub ha memorizado algunas operaciones y con ellas computa sobre papel.<br />&mdash; &iquest;Una computadora de papel? -pregunt&oacute; el general. Parec&iacute;a dolido.<br />&mdash; No, se&ntilde;or -contest&oacute; pacientemente Shuman-. Una computadora depapel, no. Simplemente una hoja de papel. General, &iquest;quiere usted sertan amable de sugerir un n&uacute;mero?<br />&mdash; Diecisiete -dijo el general.<br />&mdash; &iquest;Y usted, congresista?<br />&mdash; Veintitr&eacute;s.<br />&mdash; &iexcl;Bien! Aub, multiplique esos n&uacute;meros y, por favor, muestre a los caballeros su modo de hacerlo.<br />&mdash; S&iacute;, Programador -asinti&oacute; Aub bajando la cabeza.<br />Sac&oacute; un peque&ntilde;o bloc de un bolsillo de la camisa y una finaestilogr&aacute;fica del otro. Arrug&oacute; la frente mientras trazaba complicadasmarcas en el papel y el general Weider le interrumpi&oacute; autoritariamente:<br />&mdash; Veamos esto.<br />Aub le pas&oacute; el papel y Weider dijo:<br />&mdash; Bueno, parece la cifra diecisiete.<br />El congresista Brandt asinti&oacute; y a&ntilde;adi&oacute;:<br />&mdash; As&iacute; parece, pero supongo que cualquiera puede copiar las cifrasde una computadora. Creo que yo mismo podr&iacute;a trazar un diecisieteaceptable, incluso sin pr&aacute;ctica.<br />&mdash; Les ruego que dejen continuar a Aub -les advirti&oacute; Shuman sin acalorarse.<br />Aub continu&oacute; aunque le temblaban algo las manos. Finalmente anunci&oacute; en voz baja:<br />&mdash; La respuesta es trescientos noventa y uno.<br />El congresista Brandt volvi&oacute; a sacar su computadora y tecle&oacute;:<br />&mdash; Por J&uacute;piter, que as&iacute; es. &iquest;C&oacute;mo lo ha adivinado?<br />&mdash; No lo ha adivinado, congresista. Comput&oacute; el resultado. Lo hizo en esta hoja de papel.<br />&mdash; Bobadas -solt&oacute;, impaciente, el general-. Una computadora es una cosa y las marcas sobre el papel, otra.<br />Expl&iacute;quelo, Aub -orden&oacute; Shuman.<br />&mdash; S&iacute;, Programador. Bien, caballeros, escribo diecisiete y debajo pongo veintitr&eacute;s. A continuaci&oacute;n me digo: tres veces siete...<br />El congresista interrumpi&oacute; suavemente:<br />&mdash; Bien, Aub, pero el problema es diecisiete veces veintitr&eacute;s.<br />&mdash; Ya lo s&eacute; -respondi&oacute; el peque&ntilde;o t&eacute;cnico encarecidamente-, pero yoempiezo diciendo tres veces siete, porque as&iacute; es como se hace. Ahorabien, tres veces siete son veintiuno.<br />&mdash; &iquest;Y c&oacute;mo lo sabe? -pregunt&oacute; el congresista.<br />&mdash; Lo recuerdo. Siempre da veintiuno en la computadora. Lo he comprobado infinidad de veces.<br />&mdash; Pero eso no quiere decir que siempre vaya a serlo, &iquest;verdad? -insisti&oacute; el congresista.<br />&mdash; Puede que no -balbuce&oacute; Aub-. No soy un matem&aacute;tico. Pero siempre consigo las respuestas exactas.<br />&mdash; Siga.<br />&mdash; Tres veces siete es veintiuno, as&iacute; que escribo veintiuno. Luegotres veces uno es tres, as&iacute; que pongo un tres debajo del dos delveintiuno.<br />&mdash; &iquest;Por qu&eacute; debajo del dos? -pregunt&oacute; inmediatamente Brandt.<br />&mdash; Porque... -Aub mir&oacute; desesperado a su superior en busca de ayuda-. Es dif&iacute;cil de explicar.<br />Shuman aclar&oacute;:<br />&mdash; Si de momento aceptan su trabajo, dejaremos los detalles para el matem&aacute;tico.<br />Brandt cedi&oacute;.<br />&mdash; Tres m&aacute;s dos suman cinco, as&iacute; que el veintiuno se transforma encincuenta y uno. Ahora dejemos esto de momento y empecemos de nuevo.Multiplique dos y siete y le da catorce, y dos y uno y le da dos.Puestos as&iacute; da treinta y cuatro. Bien, ahora ponga el treinta y cuatrodebajo del cincuenta y uno y s&uacute;melos, y obtiene trescientos noventa yuno y &eacute;sta es la respuesta.<br />Hubo un momento de silencio que qued&oacute; roto por las palabras del general:<br />&mdash; No lo creo. Hace toda esta pamema, inventa n&uacute;meros, losmultiplica y los suma a su aire, pero no me lo creo. Es demasiadocomplicado para no ser otra cosa que charlataner&iacute;a.<br />&mdash; &iexcl;Oh, no, se&ntilde;or! -protest&oacute; Aub, sofocado-. Solamente parececomplicado porque no est&aacute;n acostumbrados. En realidad, las reglas sonmuy sencillas y sirven para cualquier n&uacute;mero.<br />&mdash; Con que cualquier n&uacute;mero, &iquest;eh? -salt&oacute; el general-. Venga, pues.<br />Sac&oacute; su propia computadora (un modelo severamente militar) y tecle&oacute; al azar.<br />&mdash; Ponga en el papel cinco, siete, tres, ocho. Ser&aacute;, cinco mil setecientos treinta y ocho.<br />&mdash; S&iacute;, se&ntilde;or -dijo Aub, sacando una nueva hoja de papel.<br />&mdash; Ahora -y tecle&oacute; m&aacute;s en su computadora-, siete, dos, tres, nueve. Siete mil doscientos treinta y nueve.<br />&mdash; Si, se&ntilde;or.<br />&mdash; Ahora multiplique los dos.<br />&mdash; Tardar&eacute; algo -tartamudr&oacute; Aub.<br />&mdash; T&oacute;mese el tiempo que quiera -repuso el general.<br />&mdash; Adelante, Aub -le anim&oacute; Shuman.<br />Aub se puso a trabajar. Cogi&oacute; otra hoja de papel, y otra. El general sac&oacute; su reloj, y lo mir&oacute;.<br />&mdash; &iquest;Ha terminado con su magia, t&eacute;cnico? pregunt&oacute;.<br />&mdash; Casi, se&ntilde;or. Aqu&iacute; lo tiene; cuarenta y un millones quinientostreinta y siete mil trescientos ochenta y dos -y mostr&oacute; su resultado.<br />El general Weider sonri&oacute; con amargura. Marc&oacute; el contacto demultiplicaci&oacute;n en su computadora y dej&oacute; que los n&uacute;meros se mezclaranhasta detenerse. Entonces mir&oacute; y chill&oacute;, sorprendido:<br />&mdash; &iexcl;Santa Galaxia! El t&iacute;o tiene raz&oacute;n.<br /><br />El presidente de la Federaci&oacute;n Terrestre ten&iacute;a aspecto demacrado ensu despacho. En privado se permit&iacute;a una expresi&oacute;n melanc&oacute;lica quemodificaba sus delicados rasgos. La guerra denebiana, despu&eacute;s de haberempezado como un vasto movimiento de gran popularidad, hab&iacute;a idodegenerando en un asunto s&oacute;rdido de maniobras y contramaniobras,mientras el descontento crec&iacute;a progresivamente en la Tierra. Eraposible que tambi&eacute;n creciera en Deneb.<br />Y ahora el congresista Brandt, a la cabeza de un importante Comit&eacute;de Apropiaciones Militares, pasaba alegre y suavemente su media hora decita soltando necedades.<br />&mdash; Computar sin computadora -declar&oacute; impaciente el presidente- es en si una contradicci&oacute;n.<br />&mdash; Computar -explic&oacute; el congresista- es solamente un sistema demanejar datos. Una m&aacute;quina puede hacerlo, podr&iacute;a hacerlo el cerebrohumano. Deje que le ponga un ejemplo -y sirvi&eacute;ndose de las nuevashabilidades aprendidas obtuvo sumas y productos hasta que elpresidente, muy a pesar suyo, se interes&oacute;.<br />&mdash; &iquest;Y siempre funciona?<br />&mdash; Siempre, se&ntilde;or presidente. Es infalible.<br />&mdash; &iquest;Es dif&iacute;cil de aprender?<br />&mdash; Tard&eacute; una semana en conseguir hacerlo. Creo que usted lo har&iacute;a mejor.<br />&mdash; Bien -dijo el presidente, pensativo-. Es un interesante juego de sal&oacute;n, pero, &iquest;para qu&eacute; sirve?<br />&mdash; &iquest;Para qu&eacute; sirve un reci&eacute;n nacido, se&ntilde;or presidente? De momento nosirve para nada, pero f&iacute;jese que &eacute;se es el camino hacia la liberaci&oacute;nde las m&aacute;quinas. Piense, se&ntilde;or presidente -el congresista se puso enpie y su voz profunda adquiri&oacute; la resonancia y cadencia que empleaba enlos debates p&uacute;blicos-, que la guerra denebiana es una guerra decomputadora contra computadora. Sus computadoras forjan un escudoimpenetrable de misiles contra nuestros misiles, y las nuestras hacenlo mismo en contra de ellos. Si mejoramos la eficacia de nuestrascomputadoras, ellos hacen lo mismo y llevamos cinco a&ntilde;os de unequilibrio precario y sin provecho. Ahora tenemos en nuestras manos unm&eacute;todo para ir m&aacute;s all&aacute; de la computadora, salt&aacute;ndonosla,atraves&aacute;ndola. Combinaremos la mec&aacute;nica de la computaci&oacute;n con elpensamiento humano; dispondremos del equivalente a computadorasinteligentes, miles de millones de ellas. No puedo predecirdetalladamente cu&aacute;les ser&aacute;n las consecuencias, pero ser&aacute;nincalculables. Y si Deneb consigue igualarnos, ser&aacute;n catastr&oacute;ficamenteinimaginables.<br />El presidente, impresionado, pregunt&oacute;:<br />&mdash; &iquest;Y qu&eacute; quiere que yo haga?<br />&mdash; Poner toda la fuerza de la administraci&oacute;n detr&aacute;s delestablecimiento de un proyecto secreto de computaci&oacute;n humana. Lellamaremos Proyecto Cifra, si le parece. Yo respondo de mi comit&eacute;, peronecesitar&eacute; el apoyo de la administraci&oacute;n.<br />&mdash; Pero, &iquest;hasta d&oacute;nde puede llegar la computaci&oacute;n humana?<br />&mdash; No tiene limites. Seg&uacute;n el programador Shuman, que fue el primero en darnos a conocer el descubrimiento.<br />&mdash; He o&iacute;do hablar de Shuman, naturalmente.<br />&mdash; Bien, pues el doctor Shuman dice que, en teor&iacute;a, no hay nada quehaga una computadora que no pueda hacer la mente humana. La computadorase limitaba a tomar un n&uacute;mero finito de datos y con ellos realiza unn&uacute;mero finito de operaciones. La mente humana puede duplicar elproceso.<br />El presidente digiri&oacute; lo dicho y pregunt&oacute;:<br />&mdash; Si Shuman lo dice, estoy inclinado a creerlo, en teor&iacute;a. Pero enla pr&aacute;ctica, &iquest;c&oacute;mo puede alguien saber c&oacute;mo funciona una computadora?<br />Brandt se ech&oacute; a re&iacute;r, con aire de superioridad:<br />&mdash; Se&ntilde;or presidente, yo hice la misma pregunta. Parece ser que, enotro tiempo, las computadoras fueron dise&ntilde;adas directamente por losseres humanos. Aqu&eacute;llas eran computadoras simples, porque todo esoocurri&oacute; antes del tiempo en que se estableci&oacute; el uso racional decomputadoras que dise&ntilde;aban otras computadoras m&aacute;s avanzadas.<br />&mdash; Bien, bien, siga.<br />&mdash; Al parecer, el t&eacute;cnico Aub ten&iacute;a como pasatiempo lareconstrucci&oacute;n de algunos de esos aparatos y, al hacerlo, estudi&oacute; losdetalles de su funcionamiento y descubri&oacute; que pod&iacute;a imitarles. Lamultiplicaci&oacute;n que acabo de realizar para usted es una imitaci&oacute;n de loque hace una computadora.<br />&mdash; &iexcl;Asombroso!<br />El congresista tosi&oacute; discretamente y prosigui&oacute;:<br />&mdash; Y, si me permite, hay m&aacute;s, se&ntilde;or presidente... Cuanto m&aacute;s podamosdesarrollar esto, m&aacute;s podemos apartar nuestro esfuerzo federal de laproducci&oacute;n de computadoras y mantenimiento de las mismas. Al entrar enfunciones el cerebro humano, m&aacute;s cantidad de nuestra energ&iacute;a puedededicarse a proyectos de tiempo de paz y el peso de la guerra sobre elhombre corriente ser&aacute; menor. Y, naturalmente, ser&aacute; mucho mas ventajosopara el que est&eacute; en el poder.<br />&mdash; &iexcl;Ah! -exclam&oacute; el presidente-. Comprendo su punto de vista. Bien,si&eacute;ntese, congresista, si&eacute;ntese. Quiero algo de tiempo para pensarlo.Pero, entretanto, vuelva a ense&ntilde;arme el truco de la multiplicaci&oacute;n.Veamos si yo encuentro el truco tambi&eacute;n.<br /><br />El programador Shuman no trat&oacute; de apresurar las cosas. Loesser eraconservador, muy conservador, y le gustaba tratar con computadoras,como hab&iacute;an ya hecho su padre y su abuelo. Pero controlaba la &laquo;WestEuropean Computer Combine&raquo;, y si se le pod&iacute;a persuadir que se uniera alProyecto Cifra con entusiasmo, se habr&iacute;a logrado mucho.<br />Pero Loesser se resist&iacute;a. Objet&oacute;:<br />&mdash; No estoy seguro de que me guste la idea de relajar nuestrodominio sobre las computadoras. La mente humana es caprichosa. Lacomputadora nos dar&aacute; siempre la misma respuesta a un mismo problema.&iquest;Qu&eacute; garant&iacute;as tenemos de que la mente humana haga lo mismo?<br />&mdash; La mente humana, computador Loesser, s&oacute;lo maneja datos. Noimporta que lo haga la mente humana o la computadora; no son m&aacute;s queinstrumentos.<br />&mdash; Si, si. He repasado su ingeniosa demostraci&oacute;n de que la mentehumana puede duplicar la computadora, pero me parece que est&aacute; un pocoen el aire. Acepto la teor&iacute;a, pero &iquest;qu&eacute; razones tenemos para pensar quela teor&iacute;a puede convertirse en pr&aacute;ctica?<br />&mdash; Creo que tenemos razones, se&ntilde;or. Despu&eacute;s de todo, lascomputadoras no han existido siempre. Los cavern&iacute;colas con sustrirremes, sus hachas de piedra y ferrocarriles, no ten&iacute;ancomputadoras.<br />&mdash; Y posiblemente no computaban.<br />&mdash; Sabe de sobra que s&iacute;. La construcci&oacute;n incluso de una v&iacute;a f&eacute;rrea ode un zigurat requer&iacute;an algo de computaci&oacute;n. Debi&oacute; hacerse sincomputadoras tal como las conocemos.<br />&mdash; &iquest;Sugiere acaso que computaban tal como usted demuestra?<br />&mdash; Probablemente, no. Despu&eacute;s de todo, este m&eacute;todo... a prop&oacute;sito,le llamamos &laquo;graf&iacute;tico&raquo; de la antigua palabra europea &laquo;grapho&raquo;, quequiere decir &laquo;escribir&raquo;... Se deriva de las propias computadoras, as&iacute;que no puede haberlas anticipado. De todos modos, los cavern&iacute;colasdebieron de tener alg&uacute;n m&eacute;todo, &iquest;no cree?<br />&mdash; &iexcl;Artes perdidas! Si nos ponemos a hablar de las artes perdidas...<br />&mdash; No, no. No soy un entusiasta de las artes perdidas, aunque nodigo que no las haya. Despu&eacute;s de todo, el hombre com&iacute;a grano antes delos cultivos hidrop&oacute;nicos, y si los primitivos com&iacute;an grano, debieronhaberlo cultivado en tierra. &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;an haber hecho si no?<br />&mdash; No lo s&eacute;, pero creer&eacute; en el cultivo en tierra cuando vea aalguien sembrando en tierra. Y creer&eacute; en el fuego frotando dos trozosde madera, cuando lo vea.<br />Shuman lo aplac&oacute;:<br />&mdash; Bueno, ateng&aacute;monos a los &laquo;graf&iacute;ticos&raquo;. Forman parte de laeterealizaci&oacute;n. El transporte mediante trastos enormes est&aacute; dando lugara una transferencia masiva directa. Los aparatos de comunicaci&oacute;n sehacen constantemente menos macizos y m&aacute;s eficientes. Como ejemplocompare su computadora de bolsillo con las enormes de hace mil a&ntilde;os.&iquest;Por qu&eacute; no dar el &uacute;ltimo paso para deshacerse por completo de lascomputadoras? Venga, se&ntilde;or, el Proyecto Cifra es algo que funciona; elprogreso ha empezado. Pero queremos su ayuda. Si el patriotismo no lemueve, piense en la aventura intelectual que conlleva.<br />Loesser murmur&oacute;, esc&eacute;ptico.<br />&mdash; &iquest;Qu&eacute; progreso? &iquest;Qu&eacute; puede hacer m&aacute;s all&aacute; de la multiplicaci&oacute;n? &iquest;Puede integrar una funci&oacute;n trascendental?<br />&mdash; Con el tiempo, se&ntilde;or. Con el tiempo. En el &uacute;ltimo mes heaprendido a dividir. Puedo determinar correctamente cocientes enteros ycocientes decimales.<br />&mdash; &iquest;Cocientes decimales? &iquest;De cu&aacute;ntas cifras?<br />El programador Shuman se esforz&oacute; por mantener su tono indiferente.<br />&mdash; De cuantas quiera.<br />Loesser dej&oacute; caer la mand&iacute;bula:<br />&mdash; &iquest;Sin computadora?<br />&mdash; P&oacute;ngame un problema.<br />&mdash; Divida veintisiete por trece. H&aacute;galo en seis movimientos.<br />Cinco minutos despues, Shuman dijo:<br />&mdash; Dos, coma, siete, seis, nueve, dos, tres.<br />Loesser lo comprob&oacute;.<br />&mdash; Vaya, es asombroso. La multiplicaci&oacute;n no me impresion&oacute; demasiadoporque entraban enteros y cre&iacute; que, depu&eacute;s de todo, pod&iacute;a hacerse contruco. Pero los decimales son otra cosa...<br />&mdash; Y eso no es todo. Hay una nueva operaci&oacute;n que, hasta ahora, esde m&aacute;ximo secreto y que no deber&iacute;a mencionar. Pero... creo que hemosconseguido llegar a la ra&iacute;z cuadrada.<br />&mdash; &iquest;Ra&iacute;ces cuadradas?<br />&mdash; Hay ciertas dificultades que a&uacute;n no hemos superado, pero elt&eacute;cnico Aub, el hombre que invent&oacute; esta ciencia y que posee unaasombrosa intuici&oacute;n en relaci&oacute;n con ella, asegura que tiene el problemacasi resuelto. Y no es m&aacute;s que un t&eacute;cnico. Para un hombre como usted,un maten&aacute;tico inteligente y entrenado, no deber&iacute;a haber dificultades.<br />&mdash; &iexcl;Raices cuadradas! -murmur&oacute; Loesser, atra&iacute;do.<br />&mdash; Y ra&iacute;ces c&uacute;bicas tambi&eacute;n. &iquest;Se une a nosotros?<br />&mdash; Cu&eacute;ntenme con ustedes.<br />Y Loesser le tendi&oacute; la mano.<br /><br />El general Weider recorri&oacute; de punta a cabo la habitaci&oacute;n y sedirigi&oacute; a sus oyentes como hace el maestro a un grupo de estudiantesrecalcitrantes. Para el general no ten&iacute;a la menor importancia quefueran cient&iacute;ficos civiles de la direcci&oacute;n del Proyecto Cifra. Elgeneral estaba por encima de todos, y as&iacute; se consideraba en todomomento. Les dijo:<br />&mdash; Ahora las ra&iacute;ces cuadradas son perfectas. Yo no s&eacute; hacerlas ytampoco comprendo el m&eacute;todo, pero son perfectas. De todos modos, elproyecto no se desviar&aacute; de lo que ustedes llaman lo fundamental. Puedenjugar con los &laquo;graf&iacute;ticos&raquo; como prefieran una vez termine la guerra,pero en este momento tenemos otros problemas espec&iacute;ficos pr&aacute;cticos queresolver.<br />En un rinc&oacute;n, el t&eacute;cnico Aub escuchaba con dolorida atenci&oacute;n. Yahab&iacute;a dejado de ser un t&eacute;cnico, hab&iacute;a sido relevado de sus obligacionesy le hab&iacute;an asignado al proyecto, con un t&iacute;tulo sonoro y un buensueldo. Pero, claro, la distinci&oacute;n social perduraba y los jefescient&iacute;ficos altamente situados jam&aacute;s se rebajaban a admitirle en susfilas, ni le trataban de igual a igual. Y para ser justos, tampoco aAub le importaba demasiado. Se encontraba tan inc&oacute;modo con ellos comoellos con &eacute;l.<br />El general dec&iacute;a:<br />&mdash; Nuestra meta es sencilla, caballeros, se trata de remplazar lacomputadora. Una nave capaz de navegar por el espacio sin computadora abordo puede construirse en una quinta parte de tiempo y a una d&eacute;cimaparte del gasto de una nave cargada de computadoras. Podr&iacute;amosconstruir flotas cinco veces, diez veces tan grandes como Deneb, sipudi&eacute;ramos eliminar la computadora.<br />Y puedo ver algo, adem&aacute;s de todo esto. Puede parecernos fant&aacute;sticoahora, un puro sue&ntilde;o, pero veo, en un futuro, un misil tripulado.<br />De la concurrencia se alz&oacute; un murmullo instant&aacute;neo. El general sigui&oacute; hablando:<br />&mdash; En este momento, nuestra dificultad m&aacute;s importante es que losmisiles tienen inteligencia limitada. La computadora que los controlano puede ser mayor y por esta raz&oacute;n no pueden enfrentarse a lanaturaleza cambiante de las defensas antimisiles satisfactoriamente.Hay muy pocos misiles que alcancen su meta y la guerra de misiles est&aacute;en un callej&oacute;n sin salida, tanto para el enemigo como para nosotros.<br />En cambio, un misil con un hombre o dos dentro, controlando suvuelo graf&iacute;ticamente, resultar&iacute;a m&aacute;s ligero, m&aacute;s m&oacute;vil, m&aacute;sinteligente. Nos dar&iacute;a una direcci&oacute;n que bien podr&iacute;a ser el margen dela victoria. Pero adem&aacute;s, caballeros, las exigencias de la guerra nosobligan a tener en cuenta otra cosa. Un hombre es mucho m&aacute;s dispensableque una computadora. Los misiles tripulados podr&iacute;an lanzarse encantidad y en circunstancias que ning&uacute;n buen general querr&iacute;a poner enmarcha por lo que se refiere a misiles dirigidos por computadora...<br />Y dijo mucho m&aacute;s, pero el t&eacute;cnico Aub no esper&oacute;.<br /><br />El t&eacute;cnico Aub, en la soledad de su alojamiento, se esforz&oacute; un buen rato en redactar la nota que dejar&iacute;a tras &eacute;l. Dec&iacute;a as&iacute;:<br />&laquo;Cuando empec&eacute; a estudiar lo que ahora se llama "graf&iacute;ticos", noera m&aacute;s que un pasatiempo. No alcanzaba a ver m&aacute;s en ello que unadistracci&oacute;n interesante y un ejercicio mental. Cuando empez&oacute; elProyecto Cifra, pens&eacute; que otros eran m&aacute;s listos que yo, que los"grafiticos" pod&iacute;an ser de uso pr&aacute;ctico como beneficio a la humanidad,quiz&aacute; para ayudar a la producci&oacute;n de dispositivos pr&aacute;cticos detransferencia de masa. Pero ahora veo que va a utilizarse unicamentepara matar y destruir. No puedo hacer frente a la responsabilidadderivada de mi invenci&oacute;n de "graf&iacute;ticos".<br />Despu&eacute;s, deliberadamente, dirigi&oacute; sobre si el foco de un despolarizador de prote&iacute;nas y cay&oacute; muerto instant&aacute;neamente y sin dolor.<br /><br />Estaban firmes alrededor de la tumba del peque&ntilde;o t&eacute;cnico, mientras se rend&iacute;a tributo a la grandeza de su descubrimiento.<br />El programador Shuman inclin&oacute; la cabeza junto con todos los dem&aacute;s,pero permaneci&oacute; insensible. El t&eacute;cnico hab&iacute;a cumplido su cometido y,despu&eacute;s de todo, ya no se le necesitaba. Cierto que &eacute;l hab&iacute;a empezadocon los &laquo;grafiticos&raquo;, pero ahora que ya estaban en marcha, seguir&iacute;aadelante solo, hasta que los misiles tripulados rueran posibles y qui&eacute;nsabe cu&aacute;ntas m&aacute;s cosas.<br />&laquo;Nueve veces siete -pens&oacute; Shuman profundamente satisfecho-, sonsesenta y tres, y ya no necesito una computadora para decirmelo. Lacomputadora est&aacute; en mi propia cabeza.&raquo;<br />Y era asombrosa la sensaci&oacute;n de poder que eso le daba. <br /><br /></span>]]></description>            <pubDate>Sat, 20 Jun 2009 12:17:23 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Humor infinito</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/05/00088-humor-infinito.html</link>            <description><![CDATA[<img height="542" src="http://img246.imageshack.us/img246/912/pantalonesbaloo.jpg" width="502" />]]></description>            <pubDate>Thu, 07 May 2009 19:59:00 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Basado en hechos reales</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/05/00087-basado-en-hechos-reales.html</link>            <description><![CDATA[<img height="390" src="http://img6.imageshack.us/img6/5235/pantalonesp.jpg" width="508" />]]></description>            <pubDate>Wed, 06 May 2009 19:42:00 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Pipovejos</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/05/00086-pipovejos.html</link>            <description><![CDATA[Un d&iacute;a m&aacute;s, un d&iacute;a tranquilo... los pipovejos pastan tranquilamente, ajenos al mundo exterior...<br /><br /><p style="text-align: center;"><img height="362" src="http://img242.imageshack.us/img242/5250/pipovejos.jpg" width="482" /></p>]]></description>            <pubDate>Tue, 05 May 2009 16:36:30 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>The hunt of Gollum</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/05/00085-the-hunt-of-gollum.html</link>            <description><![CDATA[&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todos andamos pendientes del estreno de pel&iacute;culas como "Star Trek" o "Lobezno", sin embargo, a la sombra de la gran pantalla tambien hay estrenos.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp; Uno muy peculiar es "The hunt of Gollum". Se trata de un corto realizado por fans del mundo de Tolkien, que con un presupuesto de tan solo 3000 libras, han conseguido contar un fragmento de los ap&eacute;ndices de ESDLA con tal maestr&iacute;a, que si no fuera porque el actor principal no es tan guapo como Vigo Mortensen y porque a Gandalf le falta nariz, dar&iacute;a el pego como obra de Peter Jackson.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp; El corto se ha realizado como obra libre, sin &aacute;nimo de lucro (ya me gustar&iacute;a a m&iacute; poder desembolsar 3000 libras sin &aacute;nimo de lucro), y para su difusi&oacute;n se ha creado especialmente una p&aacute;gina web: <br /><br /><a href="http://thehuntforgollum.s3.amazonaws.com/index.html">http://thehuntforgollum.s3.amazonaws.com/index.html</a><br /><br />Flipante, en serio.<br /><br /><br /><br /><p style="text-align: center;"><img height="249" src="http://img.zonafandom.com/2009/02/hunt2gollum-espada.jpg" width="500" /></p>]]></description>            <pubDate>Mon, 04 May 2009 21:18:34 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Requiem</title>            <link>http://shaiza.blogcindario.com/2009/05/00084-requiem.html</link>            <description><![CDATA[Hoy me mandaron esto por correo, me gust&oacute; tant&iacute;simo que no pude por menos que subirlo a amegaupload y postearlo aqu&iacute;...si alguien lo quiere descargar, el t&iacute;tulo es el enlace.<br /><br /><br /><br /><br /><div style="text-align: center;"><span style="color: #c0c0c0;"><span style="font-size: medium;"><strong><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-size: large;"><a href="http://www.megaupload.com/?d=JO6V0H5P" title="La muerte del sentido com&uacute;n" target="_blank">La muerte del sentido com&uacute;n</a></span></span><br /><br /><span style="font-size: small;"><span style="font-family: book antiqua,palatino;"><br /></span></span></strong></span></span><div style="text-align: left;"><span style="font-family: book antiqua,palatino;"><span style="color: #800080;"><span style="color: #800080;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #c0c0c0;"><strong>Hoy lamentamos la muerte de un querido amigo : Sentido Com&uacute;n <br /><br /></strong></span></span><strong><span style="color: #c0c0c0;"><span style="font-size: small;">Ha estado entre nosotros durante muchos a&ntilde;os. <br /><br />Nadiesabe a ciencia cierta cu&aacute;ntos a&ntilde;os ten&iacute;a, puesto que los datos sobre sunacimiento hace mucho que se han perdido en los vericuetos de lahistoria.<br /><br />Ser&aacute; recordado por haber sabido cultivar lecciones tanvaliosas como "hay que trabajar para poder tener un techo propio sobrela cabeza", que "se necesita leer todos los d&iacute;as un poco", saber porqu&eacute; "los p&aacute;jaros que madrugan consiguen lombrices", y tambi&eacute;n porreconocer la validez de frases tales como "la vida no siempre esjusta", y "tal vez haya sido yo el culpable". <br /><br />Sentido Com&uacute;nvivi&oacute; bajo simples y eficaces consignas (no gastes m&aacute;s de lo que ganas)y estrategias parentales confiables (los adultos, no los ni&ntilde;os, est&aacute;n acargo). <br /><br />Su salud comenz&oacute; a deteriorarse r&aacute;pidamente cuando seaplicaron reglas bien intencionadas pero ineficaces: informes respectode un ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os acusado de abuso sexual por haber dado un besoa una compa&ntilde;era de clase; adolescentes que debieron irse a otro colegiopor haber denunciado a un compa&ntilde;ero distribuidor de droga, y unamaestra despedida por reprender a un alumno indisciplinado, s&oacute;lohicieron que empeorara su condici&oacute;n. <br /><br />Sentido Com&uacute;n perdi&oacute;terreno cuando los padres atacaron a los maestros s&oacute;lo por hacer eltrabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernableshijos. <br /><br />Declin&oacute; a&uacute;n m&aacute;s cuando las escuelas debieron requerirun permiso de los padres para administrar una aspirina, poner protectorsolar o colocar una curita a un alumno - aunque eso s&iacute;, no pod&iacute;aninformar a los padres si una alumna estaba embarazada y quer&iacute;a abortar.<br /><br />Sentido Com&uacute;n perdi&oacute; el deseo de vivir cuando los DiezMandamientos se convirtieron en material risible, algunas iglesias ennegocios y los criminales empezaron a recibir mejor trato que susv&iacute;ctimas. <br /><br />Para Sentido Com&uacute;n fue un duro golpe que uno ya nopueda defenderse de un ladr&oacute;n en su propia casa, pero que el ladr&oacute;npueda demandarnos por agresi&oacute;n; y que si un polic&iacute;a mata a un ladr&oacute;n,incluso si &eacute;ste estaba armado, sea inmediatamente investigado porexceso de defensa, cuando no, acusado de gatillo f&aacute;cil. <br /><br />Lamuerte de Sentido Com&uacute;n fue precedida por la de sus padres, Verdad yConfianza, la de su esposa Discreci&oacute;n, la de su hija Responsabilidad yla de su hijo Raciocinio. <br /><br />Lo sobreviven sus tres hermanastros: Conozco Mis Derechos, Otro Tiene la Culpa, y Soy Una V&iacute;ctima de la Sociedad. <br /><br />No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron de que se hab&iacute;a ido. <br /><br />Si a&uacute;n lo recuerdas, difunde esta historia. En caso contrario, &uacute;nete a la mayor&iacute;a y no hagas nada.</span><br /></span><br /></strong></span></span><br /><br /><img src="http://jomer.files.wordpress.com/2007/10/muerte.gif" /></span></span></div></div>]]></description>            <pubDate>Fri, 01 May 2009 20:13:50 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>