Muy buenas Acabo de llegar de acampada, así que supongo que estoy de
un humor bastante especial. Por una parte feliz de la vida, enamorada de mis
niños, mis castorcillos, con los que se me cae la baba un montón; empapada del
regustillo de guitarreos, momentos de lloreras, detalles bonitos... la sensación
de unidad que aún perdura a pesar de todo. La morriña que te entra en cuanto te
tienes que separar de tu gente, la seguridad de saber que todas esas personitas
son mi vida y lo más importante del mundo.
Y por otra parte y a la
vez, el cansancio de las cosas que hay que hacer, el cabreo de ver como algunos
se tocan las narices, de ver como las cosas no salen perfectas, de saber todo lo
que queda por hacer, por decir... las ganas de escribir, de todo y a todos y
soltar todas esas cosas que se quedan dentro y que no has dicho.
Hoy
hay ganas de escribir, señores. Es básicamente lo que llevo haciendo toda la
mañana, a parte de escuchar música.
Acabo de leer un artículo de una
de mis páginas más visitadas: Ad
astra, como siempre, dice un montón de cosas cojonudas, a la par que pone
enlaces a sitios interesantes (no sabía yo lo del segundo de más). Me ha llamado
la atención lo de los popósitos de año nuevo, pues tiene santa razón al decir
que es una tradición un poco estúpida. Todo el mundo se dedica el último día del
año a pensar todas las cosas que va a arreglar en su vida a partir del nuevo año
que llega, pero ¿cuantos de todos esos propósitos sobreviven a la primera semana
del año?
Pocos realmente
Y a parte, ¿no es cualquier día
bueno para proponerse un cambio en la vida? seguro que sí, es más, me atrevería
a decir, que un propósito hecho de verdad, en otro día que no sea el 31 de
diciembre puede llegar a tener mucha más fuerza que aquel que haces ese día.
¿por qué? Pues por la sencilla razón de que es TU propósito, de que no lo has
hecho porque es lo que todo el mundo hace, sino porque llegas a la conclusión de
que lo necesitas. Creo que es más auténtico, y lo auténtico es más
efectivo.
Que no os gusta mi razonamiento, pues muy bien, para eso
están los razonamientos, para rebatirlos.
Así pues, yo este año, no
pienso tener ningún "propósito de año nuevo", tengo unos cuantos, a los cuales
he llegado a lo largo de los últimos tiempos, cosas que he prometido hacer y
mejorar, pero lo he prometido en su día, no hace falta que me lo proponga de
nuevo simplemente por que el año del calendario sume una unidad más.
Ni tampoco pienso ponerme ahora a pensar cuantas historias he escrito, ni si
este año ha sido bueno o malo. No me apetece mirar atrás en este momento, tengo
la mirada puesta totalmente al frente, ahora mismo es lo único que me
importa.
Eso no quiere decir que no valore el pasado, ni mucho menos.
Lo llevo conmigo, con sus buenos y malos momentos, mis errores y todo lo demás,
los recuerdos están en mi, y hay muchos, creanme, muchos, y muy profundos.
Pero ahora, como he dicho, estoy apoyada en ellos, los uso de
soporte para alcanzar el futuro de una mejor forma, hay mucho que hacer y se me
acaba el tiempo así que va a ser mejor que espabile y haga las cosas bien de una
puñetera vez.