martes, 23 de diciembre de 2008





"Esa piedra."

"Conozco esa maldita piedra."

"Lleva rodando conmigo tanto tiempo..."

"Si, somos viejas amigas, ya nos conocemos. Ella sabe donde clavarse para hacer daño, yo se donde va a golpearme cada vez."

"Es como un baile, danzamos juntas en la oscuridad, siempre juntas, siempre igual."

"Si, lleva años rodando a mi lado, no hago más que darle patadas, acaba poniendose siempre delante de mí"

"Y de repente..."

"¡¡Zas!!"

"Si... ¡zas!"

"Me he vuelto a tropezar con ella"

"Joder, ya estamos otra vez, se ha clavado de nuevo ahí"

"Sabe como abrir las viejas heridas"

"¿Por qué no la dejo atrás?"

"¿Por que no puedo saltar por encima de ella?"

"Sería tan fácil, volar por encima, dejarla atrás..."

"No, no, es imposible, no puedo dejarla atrás, ya lo he intentado y lo más que conseguí fué saltarla sin tropezarme con ella, pero siempre vuelve a ponerse por delante de mí, y entonces tengo que saltarla otra vez"

"Pues entonces la saltaré una y otra vez"

"Pero es tán cansado caminar saltando todo el rato..."



Comentarios