
Con mi cámara y no con la tuya, aunque este es el último día que haces
prácticas conmigo porque al próximo te pondrás con otra persona, porque
estás harta de hacerme los deberes de cálculo y no soportas que en
cuanto miras para otro lado te ponga patas arriba la práctica, a pesar
de que tu tenias el ratón en la mano y no sabías a que teclas le daba,
mientras tu pensabas en otras cosas y me prestabas el 33,33333...(bucle
infinito) de tu atención, ya que estabas ocupada buscando la
perspectiva adecuada.
Y es que la pasta está muy rica, aunque a
veces me deje la carpeta en el comedor y otras me ponga a pensar en que
estamos cara a cara separadas por un tabique y nunca te llame por tu
nombre porque tiras las pegatinas de las pipas al suelo.
Y eso que soy tauro (aunque no lo parezca) y no me gusta tener deudas, que si no, no te habría pagado lo que te debía.
Y todo porque hoy no tenias sueño y me contaste tu ires y venires (eso
esta bien decido?) con el coche y los exámenes, a pesar de que no
sabemos manifestarnos y por eso nos tenemos que quedar en el Lazo (que
pena) comiendo ese pincho que no me vas a volver a dejar probar.
Lo cierto es que en realidad la culpa era de las que se colaban porque
no sabían cuantas entradas tenía Neko en casa ni que al bajar por la
cuesta nos encontraríamos con gente y luego nos tocaría volver a subir
escaleras.
Hay que ver la de cosas que pasan desde que llegas a
clase hasta que te da por hacer un vídeo al que no se le ve la imagen,
solo el sonido.
Vaya.
--Rusty--