jueves, 02 de octubre de 2008

   




    Me levanto un día sin nada que hacer, verano ocioso, videos de youtube, series de anime japonés, salamanca a tope, laso, quedadas con amigos de scout, polipeña. Los días se deslizan perezosos, mientras a mi alrededor los colegiales empiezan las clases, los maestros y otras gentes empiezan a trabajar. Un curso cero tomado con mucho ánimo y mucha jauja, las fiestas de Salamanca, casetas, no hay ferias porque son muy caras... Dos personas constantes en mi vida. Dos personas constantes en mi mente.

    Me levanto al día siguiente y no me da tiempo a ver pasar las horas. Tengo mil cosas que hacer, las agujas del reloj vuelan entre bases de datos y nombres que resuenan familiares  a mis oidos. Teléfono, acampada tras acampada, finde de locura tras finde de locura. Una sentencia, un contrato de un año "ale jacta est", y ahora, cambios de junta directiva, de domicilio social, actualización de bases de datos. Me acuerdo de la familia de los secretarios del año pasado. Y dsifruto horas interminables de agobio frente a la pantalla de un ordenador, con la conciencia de que llegarán las tres y media y tendré que salir corriendo a clase, a asarme bajo el sol camino de la facultad, a dar clases de álgebra y programación entre sueños de actividades y juegos futuros con mis niños. Mis niños, al los que no conozco apenas y a los que ya quiero ver. Utopías perdidas y sueños que sueñan que se hacen realidad, entre música de Ska-P, de mägo de Oz, de Tierra Santa, de Piperrak, Victor Jara, Boikot, Porretas... Siempre música y música en mis oidos. Y apenas tengo tiempo para otra cosa que no sea pensar que tengo "muy poco que hacer y mucho tiempo". Y nadie me coje el télefono. "Lo siento, tendrá usted que volver mañana". Salgo de clase y es noche cerrada. Dos personas constantes en mi mente.

    Y el tiempo se me escapa. Solo quedan 16 días. Y ahora todo depende de mi.

    Tan solo quisiera poder eliminar esas palabras del aire, tan solo quisiera poder hacer explotar esos cuchillos que vuela hacia mí, y que se clavan mientras yo hago oidos sordos y finjo que no me causan dolor.



    Y ya se que no has entendido la mitad. Pero me da igual. Hoy escribo para mí. Solo para mí.




    Me voy a clase.


Tags: universidad, scout, vida

Comentarios
Escriba: Sin_nombre
martes, 14 de octubre de 2008 | 8:23
ESTAS COMO UNA CABRA LOCA, LOCA, LOCA!!!!!

y SI, ESCRIBO EN MAYÚSCULAS PORQUE SÉ QUE NO TE GUSTA... xd!!!!

UN BESOTE!waaaa