miércoles, 06 de agosto de 2008

    Pesadillas nucleares
    No hace falta saber inglés para darse cuenta de que los responsables de esto merecen que los devore la gran oruga Catyrpelius.
    Lo triste es saber que estas gentes pasarán a la historia, cuando no se merecen ser recordados ni por los gusanos que devoren sus cadáveres.
    Porque más allá de los fallos humanos o técnicos, hubo una gran negligencia por parte de los responsables de todo aquello. Y porque aún más tarde, se negó a muchos de los afectados el saber que estaban bebiendo de aguas contaminadas y comiendo alimentos radiactivos. Fueron usados como conejillos de indias. A ver que les pasaba.
    No hay derecho.
    Y ya que pillé este reportaje fotográfico en el blog de ad astra, pues tenía que ponerlo.







    Durante el periodo de 1977 a 1983 se pusieron en marcha progresivamente los cuatro primeros reactores; el accidente frustró la terminación de otros dos reactores que estaban en construcción. El diseño de estos reactores no cumplía los requisitos de seguridad que en esas fechas ya se imponían a todos los reactores nucleares de uso civil en occidente. El más importante de ellos es que carecía de edificio de contención.


    De las 170 barras de acero al boro que tenía el núcleo, las reglas de seguridad exigían que hubiera siempre un mínimo de 30 barras bajadas y en esta ocasión dejaron solamente 8.


    La evacuación de Chernóbil y de un radio de 36 km no se llevó a cabo hasta pasados seis días del accidente. Para entonces ya había más de 1.000 afectados por lesiones agudas producidas por la radiación.


    Ucrania era en 1986 tan dependiente de la electricidad generada por la central de Chernóbil que la Unión Soviética tomó la decisión de continuar produciendo electricidad con los reactores no accidentados. Esta decisión se mantuvo después de que Ucrania obtuviese la independencia


    Sacado de la wikipedia







    Bueno, eso es todo por hoy...




Tags: chernobyl

Comentarios
Escriba: Mandalore
miércoles, 13 de agosto de 2008 | 13:27
Te recomiendo el reportaje "La noche del fin del mundo" de Íker Jiménez y el equipo de Cuarto Milenio; sin duda uno de los mejores que han hecho. Me llamó en especial la atención el hecho de que, aunque la mayoría de los "liquidadores" (los de la limpieza, vamos) fueran sin conocer toda la verdad o sin saber lo qe se iban a encontrar, hubo algunos perfectamente conscientes de la situación que decidieron voluntaria y desinteresadamente acudir a prestar su ayuda. A estos muertos no se les recuerda tanto.
Escriba: Darth-Father
martes, 23 de septiembre de 2008 | 21:08
Sin embargo la energía nuclear no tiene la culpa de las barbaridades que se hacen con ella
vader