Pesadillas nucleares
No hace falta saber inglés para darse cuenta de que los responsables de esto merecen que los devore la gran oruga Catyrpelius.
Lo triste es saber que estas gentes pasarán a la historia, cuando no se merecen ser recordados ni por los gusanos que devoren sus cadáveres.
Porque más allá de los fallos humanos o técnicos, hubo una gran negligencia por parte de los responsables de todo aquello. Y porque aún más tarde, se negó a muchos de los afectados el saber que estaban bebiendo de aguas contaminadas y comiendo alimentos radiactivos. Fueron usados como conejillos de indias. A ver que les pasaba.
No hay derecho.
Y ya que pillé este reportaje fotográfico en el blog de ad astra, pues tenía que ponerlo.
Durante el periodo de 1977 a 1983 se pusieron en marcha progresivamente los cuatro primeros reactores; el accidente frustró la terminación de otros dos reactores que estaban en construcción. El diseño de estos reactores no cumplía los requisitos de seguridad que en esas fechas ya se imponían a todos los reactores nucleares de uso civil en occidente. El más importante de ellos es que carecía de edificio de contención.
De las 170 barras de acero al boro que tenía el núcleo, las reglas de seguridad exigían que hubiera siempre un mínimo de 30 barras bajadas y en esta ocasión dejaron solamente 8.
La evacuación de Chernóbil y de un radio de 36 km no se llevó a cabo hasta pasados seis días del accidente. Para entonces ya había más de 1.000 afectados por lesiones agudas producidas por la radiación.
Ucrania era en 1986 tan dependiente de la electricidad generada por la central de Chernóbil que la Unión Soviética tomó la decisión de continuar produciendo electricidad con los reactores no accidentados. Esta decisión se mantuvo después de que Ucrania obtuviese la independencia
Sacado de la wikipedia
Bueno, eso es todo por hoy...

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