Una tradición que implanté hace unos años en mi familia es pedir una cena china a casa para celebrar cualquier cosa celebrable. Claro, el homenajedo invita, faltaría más.
Sin embargo en ocasiones el servicio de algunos restaurantes deja mucho que desear, tardanzas excesivas, comidas que ya no son lo que eran, sospechosos pelos en tu sopa o algo que te recuerda a un dedo humano en tu pollo agridulce.
Aquí 40 maneras de desquitarse. (Y que no te cojan el teléfono nunca más claro).
Válido tambien para noches intemporlaes y aburridas en casa de una amiga (o amigo...) en las que no tienes nada mejor que hacer que dedicarte a hacer llamaditas estúpidas.
Y si tu eres del telepizza en vez del "Chinese food" pues adapta algunas a tu gusto.
