Recuerdos, muchos recuerdos, pasan muy deprisa y en unos pocos segundos he vuelto a vivir mis pocos años de vida.
Tengo miedo.
Recordadme a mi también, recordad mi cara, recordad mi sonrisa. Decidle a mi hermano que lo quiero, decidle a mi padre que siento no poder ayudarle más en el campo. Decidle a mi maestra que agradezco todo lo que me enseñó; a mis amigos que siento no poder jugar con ellos una vez más.
Tengo miedo, mucho miedo.
Decidles que no sufrí, que tuve una buena vida, decidles que fui feliz. Que amaba mi pueblo, que era muy dichoso por poder ira a la escuela, que disfrutaba el largo camino hacia ella al amanecer y la caminata de vuelta invientando historias. Que disfrutava las celebraciones y que era feliz aprendiendo las canciones y leyendas que enseñan los más ancianos.
Soy feliz, porque voy a ver a mi madre de nuevo, sonreirá y me volverá a abrazar. juntos esperaremos a mi padre y a mi hermano. Tenemos tiempo, mucho tiempo. Le contaré a mamá lo que aprendí en la escuela y le hablaré de vosotros. Sí, tengo ganas de volver a ver a mamá.
Solo está a un paso. Delante de mí.
Solo tengo que levantar el pie.
Pero tengo miedo.
...
...
Prometedme que les direis todo esto a los demás. ¿Sí?
Bueno.
Pues entonces...
Me voy.
...
Gracias por todo.
Guardad mi pintura color carne.
