viernes, 11 de abril de 2008
    Hoy me siento Unamuno.
    Por supuesto no pretendo ser ni la mitad de buena escribiendo que él, mis rayadas aún no se rodean de una niebla tan espesa como sus obras.
    Sin embargo, estos días he escrito algo nuevo. Pretendo participar con ello en un concurso de microrrelatos, ya lo pondré aquí cuando salga el fallo, gane o no.
    He escrito sobre una persona, un niño concretamente. He escrito sobre su padre y su madre, su escuela, sus amigos, su maestra...he contado su vida.
    Y he contado su muerte
    Eso me hace pensar en mi teoría de la imaginación. Es una teoría con dos hipótesis, pero nunca he podido decidirme por ninguna de las dos.
la teoría es que todo lo que imaginamos, por absurdo que parezca, sucede, en este universo o en otro paralelo. Si lo que imaginamos contradice la realidad de nuestro mundo, sucede en otro donde es posible.
    Por tanto existen infinitos universos y realidades, tantos como podamos imaginar.
Ahora vienen las dos hipótesis
    La primera es que la imaginacion es una ventana a esos mundos paralelos. Si imaginamos algo es porque con la mente estamos siendo testigos de algo que pasa en otro lugar, luego eso lo contamos, escribimos, olvidamos...
    La segunda es que al imaginar algo somos nosotros los que estamos haciendo que pase, eso que imaginamos existe en un mundo, el mundo de nuestra imaginación o cualquie otro. Si imaginamos algo pasará porque lo hemos imaginado y nosotros seremos los responsables.
    La diferencia es sustancial, en el primer caso somos testigos y en el segundo somos...dioses que podemos crear y destruir a nuestro antojo.
    Aú no se cual e las dos hipótesis es la correcta.

    Volviendo al relato que he escrito. Si tenemos en cuenta todo lo explicado, una de dos.
    1- He sido testigo de la historia de un niño, de su injusticia. Y lo he escrito haciendo que su memoria perdure y no sea olvidado.
    2- Yo he creado a ese niño, su mundo, su vida...
    Y yo lo he matado.




    ¿Somos testigos o dioses?
    ¿Cada vez que imaginamos una cosa somos testigos o culpables de ella? ¿Somos culpables de asesinato cuando imaginamos una muerte? Porque indudablemente al imaginar una muerte, esa muerte está ocurriendo.

    Otra vuelta a la tortilla.
    
    ¿Somos el producto de la imaginación de alguien? ¿Y si imagina que morimos?

   Por otra parte existen una infinidad de mundos en que mi vida sea una novela famosa o una pelicula o una leyenda. Porque yo lo estoy imaginando.
por tanto existe el Monstruo Volador de Espaguetti, existe el coco y existen los dragones y las hadas y los pokémon y tu amigo invisible...
    Y yo soy una heroina y una mendiga, y una reina, y una nija y un orco. Y tu eres Yoda, y eres un pirata y un mono y estas muerto y te reencarnarás y no lo harás, y morirás mañana y pasado y no lo harás y ahora estas muerto y estás vivo y eres inmortal y no has existido.
   

     Si puedes imaginarlo es que sucede, ES QUE EXISTE

    Que más da donde.
Comentarios
Escriba: Mandalore
sábado, 12 de abril de 2008 | 12:24
:z)¡Joder, no tenía que haber entrado hoy! ¡Ya tengo paranoia para todo el fin de semana!:-)¡Que tenía que estudiaaar!:D
Escriba: Shaizanegra
lunes, 14 de abril de 2008 | 16:50
pues imaginate yo que llevo asi unos años
Escriba: Darth-Father
martes, 15 de abril de 2008 | 19:24
He visto películas y leído relatos sobre tus dos teorías. La Historia Interminable va bastante por ahí y recuerdo parte de una obra "seis perdonajes en busca de autor" creo. Y como tu dices en una vuelta más de tortilla está el considerar que los personajes son los reales y nosotros solo tenemos la función de escribirlos, pero no escribimos lo que queremos porque son los personajes los que llevan las riendas, van por donde ellos quieren, tienen autonomía, nosotros somos poco más que la pluma...