lunes, 31 de marzo de 2008
    Buenas noches, son las... taitantas y media del dia...
    ...ehr...
    Del día.
    Mejor dicho, de la noche, pues es de noche y por eso he dicho buenas noches y no buenos días o buenas tardes, como hubiese dicho si fuese más pronto, pero como ya es tarde, se ha hecho de noche y por lo tanto no es por la tarde sino por la noche.
    Y aún siendo de noche por ser muy tarde, es un día.
    Pero no se cuál.
    Y no se cuál porque no me acuerdo, algún diablillo ha llegado a un pacto con el tiempo para boicotear mis conexiones neuronales. Los recuerdos se me escurren poco a poco e irremisiblemente como un puñado de arena en mi mano cerrada. No pasa nada, a todos nos sucede, lo único es que no nos damos cuenta, al fin y al cabo, al contrario que recordar, olvidar no duele.
Olvidar es como morir, comenzamos a hacerlo antes de nacer, cuando no somos más que un manojo de células en el útero materno. La mente nos juega malas pasadas, es como la mano que dibuja otra mano equipada con una goma para borrarse a si misma.




    El otro día me contaron que en cuarto de la E.S.O. se estudia una asignatura llamada historia. En ella, se supone que te enseñan todo lo "importante" que sucedió desde que al mono le dió un calambre y se quedo rígido y a dos patas hasta poco después de la segunda guerra de las galaxias mundial. Y quien dice el otro día dece hace un mes, o mes y medio, tampoco me acuerdo.
    Por tanto, existen pruebas y testigos de que hace dos años, me pasé un curso entero sentada en primera fila (de eso si me acuerdo, en cuarto siempre me sentaba en primera fila), escuchando a un hombrito (me han dicho que era bastante joven) relatarme siglos y siglos de batallitas terrestres.
    Vale, muy bonito. Si insistes te creere.
    Porque lo que es acordarme no me acuedo de NADA.
    Tras un mes (y medio) de devanarme los sesos y hurgarme la nariz (así se piensa mejor) en mis recuerdos, lo máximo que he podido rescatar han sido un par de flashes acerca del hombre prehistorico que creo que pertenecen a la primera quincena de curso. Nada más, ni la cara del hombrito, ni su nombre, ni como me caia, ni el hecho de estar un curso entero sentada aprendiendo historia, ni ninguno de los contenidos que di y aprobé (y sé que por aquel entonces aprobaba con notables altos).
    Sin duda esto podría dar pie a una interesante charla acerca del maravilloso sistema educativo español, pero aunque me lo pidais de rodillas como se que estais haciendo, hoy no toca debate de la nación, otro día será.
    Lo importante es: he perdido un curso entero, más bien una asignatura, de mi vida.

    JO-DER

    Luego me he puesto a pensar en todas las cosas que de igual manera puedo haber olvidado, aunque aún no me he dado cuenta de ello.


    Da miedo.


    A ver que argumentos teneis ahora para decirme que la bola de polvo de debajo de mi cama no está viva y no sube todas las noches por mi almohada para sorberme el cerebro por la nariz.



    P.D: Ayer no escribí nada porque...
   ...
   ...
   Se me olvidó.
  

   En serio, iba a hacerlo pero me distraje e incluso apagué el ordenador sin acordarme del blog. Como hice para cerrar la ventana que ya había abierto para actualizar sin darme cuenta de ello, eso ya no lo se. Abriré una investigación en toda regla para averiguarlo, tal vez 007 quiera echarme un cable.


Tags: olvidar, cerebro

Comentarios
Escriba: Mandalore
martes, 01 de abril de 2008 | 16:10
:i)Si, claro el de cuarto de historia se llamaba... espera que lo tengo en la punta de la lengua... se llamaba... un momento, ¿yo iba contigo a clase en cuarto?:z) Que pronto se notan los efectos del alzheimer... ¡La culpa es de las hamburguesas del McDonalds!
Escriba: Shaizanegra
martes, 01 de abril de 2008 | 22:46
pues diria ke si ke ibas conmigo, pero no es ke me acuerde realmente.
Tambien me contaron ese mismo dia ke matas iba conmigo a clase en cuarto.
Y yo llevava desde septiembre pensando ke lo he conocido este año.
...
:5)
Escriba: Darth-Father
martes, 08 de abril de 2008 | 20:18
No te preocupes demasiado. Aunque creas que no te acuerdas, en realidad ahí está y volverá con el estímulo necesario.
Recuerda que la cultura de una persona es lo que le queda después de haber olvidado lo que ha aprendido y no me salgas con la paradoja:
Cuanto más estudio.........más sé
Cuanto más sé..............más olvido
Cuanto más olvido..........menos sé

Conclusión: Cuanto más estudio....menos sé