Mi memoria no es muy brillante que digamos, para ser justos, es muy mala, pésima. Tengo lapsus, lagunas, lagos, mares y océanos por todas partes, y no, no bebo, así que no son atribuibles a fenómenos de saturación alcohólica en mi cerebro.
Sin embargo, hay dos escenas muy seguidas en el tiempo que he conseguido salvar de los formateos periódicos de mi disco duro.
La primera es del día en que una chica de pelo moreno y rizado, mencionó en catequesis que una de las cosas más importantes en su vida eran los scouts. Por aquel entonces, yo llevava tiempo sin acercarme por ningún grupo.
La segunda es del sábado siguiente, cuando salí de casa y comencé a buscar ese pelo moreno y rizado con la mirada (las bases del grupo están JUSTO ENFRENTE DE MI CASA). Me había prometido que me esperaría a la entrada y me presentaría a la gente.
A partir de ese día mi vida dió un giro de 890º, fuí descubriendo una persona debajo de ese pelo (que cosas se descubren), una sonrisa, unos ojos y un montón de gente alrededor que a partir de entonces y hasta día de hoy, son mi mundo.
Lo cierto es que yo ya llevaba tiempo con ganas de animarme un sábado y bajar a probar suerte, pero necesitaba un empujón una patada en el culo que me sacase de mi cómoda casa. Y Yessy me la dió.
Y a partir de entonces siempre ha estado ahí para darme más cuando la ocasión lo requiere (bastante a menudo), o para darme un abrazo cuando lo necesito.
En resumen, que le debo mucho, concretamente dos años de buenos momentos, y ser quien soy, porque el tratamiento que me devolvió mi propio ser, el que había perdido, se llevó a cabo en esas bases, en ese grupo.
Y todo gracias a una patada en el culo.
¿Y por qué tanto sentimentalidmo impropio de mí?
Pues porque se lo merece.
Y porque es su cumpleaños.
FELICIDADES

Tags: cumpleaños, Yessy, felicidades